PENSAMIENTOS


PENSAMIENTOS



Postrado

“Me postré, pues, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado” (Deuteronomio 9:25)

¡Postrado, abatido, tirado! ¡Las personas de nuestro siglo están así! ¡Se fueron los hombres de Dios, las iglesias bíblicas! ¡El Glorioso derramamiento del Espíritu Santo ceso! ¡Nuestra era es la era SECA, silenciosa y desértica! ¡Ya pasaron los buenos tiempos en los cuales la Iglesia visible era una institución respetada, portadora de la salvación y de la unción del Espíritu Santo!

¡Por esta razón estamos todos POSTRADOS, sin motivación, sin esperanza! ¡Aunque, esta postración debe llevarnos a derramar delante de Él toda nuestra agonía… entrégate, busca en Él y solamente en Él un refugio y abrigo en este tiempo horrible! ¡Póstrate, pero póstrate a los pies de Cristo!

¡Él te consolará!

Vamos a la guerra

Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; … y con nosotros está Jehová; no los temáis. (Números 14:9)

¡Querido hermano, no dejes que el fuego del Espíritu Santo se apague, la llama del primer amor pare de arder, la agresividad evangelística se evapore! ¡Debemos tener una fe robusta, una vida cristiana sólida, no dependiendo de las emociones o del estado actual de la sociedad! ¡Sí, está todo sombrío, seco y gris! ¡Huesos muertos por el suelo y un silencio sepulcral en ese desierto llamado Tierra! ¡No obstante, la fe excede todas esas circunstancias negativas, pues la convicción aún está latente en nuestro corazón y nada pode moverla!

¡Aunque en ese desierto inhóspito, en el cual el único eco que se oye es del gruñido de los demonios, hay una nube sobre nosotros, protegiéndonos, guiándonos, consolándonos! ¡Nos ayuda a derrotar a todos nuestros enemigos y nos lleva hacia la Tierra Prometida! ¡Vamos! ¡Nuestro blanco es Canaán! ¡Nadie nos va impedir llegar! ¡Fortalecidos en el Señor y en la fuerza de Su poder, norteados por la fe que poseemos los santos, venceremos todas las batallas que han de venir!

Levántese

Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; (…) Proverbios 24:16

¡Caídas! ¿Por qué ellas ocurren? ¿Por qué ellas vienen? Deslices, impedimentos. Aún fatigas, cansancio y pruebas que nos abaten y llevan a la caída. ¡En verdad no se responderte porque ellas son permitidas en la vida del justo, mas ellas acontecen! Tal vez este mensaje esté siendo dirigido especialmente a tu vida, pues estás exactamente en esa situación: ¡Caído! ¡Mal! ¡Postrándose ante las tentaciones y adversidades de la vida! Pero, yo tengo una palabra de Dios para ti justo, para ti santo, para todos los creyentes en Jesús: “Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse;”. ¡Tú puedes hasta caer, mas no quedarás prostrado, no continuarás en el barro; el enemigo no prevalecerá contra ti por mucho tiempo, ni el pecado podrá tener más dominio sobre ti, tú te levantarás! Sin embargo, no es por tu propia fuerza. ¡Existe una Mano poderosa, elevada, altísima, que vendrá de los cielos y será extendida hacia ti, ella te levantará! ¡Es la bondad y el amor de Jesucristo! ¡Mire hacia lo alto, mire para arriba, pues de allá vendrá su socorro! ¡Confié en esa promesa, porque la hora de levantarse llego! Dios le bendiga.